Hace 3.000 años,

Los fenicios se establecieron en colonias comerciales a lo largo de la costa mediterránea. Entre las que se incluye Gadir (la actual Cádiz). De su presencia heredamos nuestra técnica pesquera:
la Almadraba.

La Almadraba: una técnica de pesca artesanal

Las redes son elaboradas con materiales naturales y sin el uso de tecnologías invasivas que puedan dañar el ecosistema marino.

Estas redes en forma de embudo se llaman «almadrabas» y se anclan minuciosamente para no afectar el fondo.

Capturando la esencia del mar en un solo momento

Las almadrabas se colocan en el paso migratorio de los atunes y solo se pesca una vez al año, de abril a mayo. Esto permite la recuperación de las poblaciones y la conservación de las especies.

Seleccionamos solo lo mejor

La Almadraba es una pesca selectiva, es decir, se capturan sólo los ejemplares deseados y se liberan aquellos que no cumplen con los criterios de tamaño y calidad. Esto ayuda a mantener el equilibrio ecológico en el mar y a proteger a las especies de
la sobreexplotación.